Rose Lokissim fue detenida el 14 de septiembre de 1984 en la capital de Chad, acusada de conspirar contra el régimen de Hissène Habré. En prisión sufrió todo tipo de torturas, pero nunca se doblegó. Los compañeros de celda la recuerdan como una mujer valiente que sostenía la moral de los prisioneros. Riesgó la vida para enviar mensajes al exterior sobre todo lo que ocurría en la cárcel que escribía en cajas de jabón o lo que encontrara, hasta que la policía la descubrió y la ejecutó. Tenía treinta y tres años.
En 2001, la ONG Human Rights Wath encontró los archivos de la DDS bajo una capa de polvo, en las instalaciones abandonadas de prisión, una antigua piscina colonial reformada. Encontraron miles de documentos, entre los que aparecía a menudo Rose Lokissim. En el informe policial de su último interrogatorio, afirmaba que no le importaba lo que le ocurriera. Pese a que la mataran, »Chad se lo agradecería y la historia hablaría de ella». Reed Brody, el consejero jurídico de Human Rights Wath que halló el expediente policial, afirma que con este documental las palabras de Rose Lokissim se hacen realidad.
En el documental hablan de la valentía de Rose familiares y supervivientes de las torturas. A través de su testimonio, se recoge un relato estremecedor de las torturas y las condiciones en las que la DDS mantuvo a los reclusos. En el documental también aparecen las figuras que han impulsado que se haga justicia con las víctimas, como el presidente de la asociación de víctimas Clément Abaifouta y la abogada Jacqueline Moudeina. Se inspiraron en la detención del ex dictador chileno Augusto Pinochet en 1998 en Londres por orden del juez Baltasar Garzón. Según »The New York Times», el »caso Habré» es excepcional »por el tesón de las víctimas y de Human Rights Wath en su campaña para llevarlo ante la justicia».
Ahora, otros 29 años después de la ejecución de Rose Lokissim, su coraje será recordado a la vez que Hissène Habré será juzgado en Senegal.













