La escuela puede ser un lugar que agrave heridas o un espacio que contribuya a sanarlas. Esta jornada está dedicada a reflexionar sobre cómo la neurobiología del trauma y las experiencias adversas en la infancia impactan en el desarrollo y el aprendizaje, y cómo la comunidad educativa puede convertirse en un factor protector. A través de cuatro ponencias se abordarán: las bases neurobiológicas que explican el efecto del trauma; el marco de los sistemas educativos informados por trauma; la centralidad de la seguridad y el apego en el aula; y, finalmente, la experiencia práctica del colegio Fernando el Católico de Zaragoza con sus tutorías afectivas. Un encuentro para repensar la escuela como lugar de cuidado, vínculo y resiliencia.
Objetivos de la jornada
- Comprender los efectos del trauma y la adversidad temprana en el desarrollo neurobiológico y socioemocional del alumnado.
Conocer el marco de las escuelas sensibles al trauma y su potencial transformador en los sistemas educativos.
Explorar la importancia de la seguridad y el apego como base de la enseñanza y del aprendizaje significativo.
Presentar experiencias prácticas que ejemplifican cómo incorporar la mirada sensible al trauma en la vida escolar.
Ofrecer claves pedagógicas que favorezcan la creación de entornos educativos seguros, inclusivos y reparadores.
Público destinatario
- Docentes de todas las etapas educativas.
Equipos directivos y responsables de centros escolares.
Orientadores y profesionales de la psicopedagogía.
Profesionales de la intervención social vinculados al ámbito educativo.
Estudiantes de grados y másteres en educación, psicología y pedagogía.
Cualquier persona interesada en repensar la escuela como espacio de protección y resiliencia.
RECUERDA: La asistencia es gratuita, pero es necesario registrarse. Sesión únicamente presencial, sin Streaming.